
La alimentación saludable como política de Estado
Son muchas las personas que a través de los años se me han acercado para preguntarme cómo podemos hacer para ayudar a que la gente coma más saludable. Y siempre mi respuesta ha sido la misma: educación y salud van de la mano, pero en ausencia de una buena educación, la mano fuerte del Estado debe intervenir para regular el mercado.
Y fue con ese propósito altruista que en julio de 2020 surgió aquí en Panamá el Movimiento de Alimentación Saludable, que precisamente esta semana celebra su sexto aniversario de fundación. Por eso, considero oportuno en esta columna reiterar nuestro objetivo con la salud y luchar por un Panamá cada vez más sano.
Desde hace años existen en el país varios grupos que trabajan en campañas para mejorar la salud y lograr diversos objetivos sociales. Campañas como la de Kioscos Escolares sin Comida Chatarra, que logró en 2017 la creación de la ley 75 para prohibir la venta y consumo de sodas y productos ultraprocesados en escuelas y colegios. O la exitosa labor del grupo de asesores de la diputada Mayin Correa, que logró impulsar en 2022 el proyecto de ley para prohibir las grasas trans dentro de la cadena alimentaria industrial. Al considerar estas campañas como un objeto de promoción de la alimentación saludable, se puede colegir que el movimiento para promover la salud en Panamá cada día está más fuerte y vigente.
Y es que las campañas de alimentación saludable también fortalecen la democracia y la participación ciudadana. Miles de padres y niños participan en manifestaciones, firman peticiones y aprenden sobre la política alimentaria, con el beneficio adicional de lograr su objetivo de almuerzos gratuitos en todo el sistema escolar y demostrar que el activismo puede marcar la diferencia. Kioscos Escolares sin Comida Chatarra también enseñó una lección sobre la rendición de cuentas del gobierno. Cuando el Ministerio de Educación en la administración de Cortizo dudó en implementar la ley 75, activistas del Movimiento de Alimentación Saludable difundieron ampliamente un video y varias fotos donde se demostraba la venta de sodas y demás productos ultraprocesados en cientos de escuelas de la ciudad capital. Este mensaje ayudó para que los candidatos a diputados y alcaldes en las elecciones del 2024 incluyeran en sus campañas aspectos relacionados a los programas de alimentación saludable en las escuelas.
En términos más generales, el Movimiento de Alimentación Saludable ha reunido y convocado a otros grupos activistas que trabajan en diversos temas para identificar las creencias comunes que fomentan o desalientan el activismo en favor de la salud y diseñar estrategias coordinadas y multifacéticas para generar apoyo a favor de actitudes más favorables.
Entonces, de vuelta a la pregunta de hoy: ¿cómo podrías tú ayudar a que la gente coma más saludable? Sugiero tres maneras. Primero, las personas deben seguir su conciencia y hacer lo que es mejor para la sociedad. Por ejemplo, independientemente de las afectaciones que causaría la eliminación de las grasas trans a ciento de industrias, aquí hay un problema de justicia social porque miles de personas que consumen alimentos altos en grasas trans tendrán dificultades cardiacas en sus vidas. Segundo, las personas deben procurar productos saludables como frutas y vegetales, y hacerlos parte de su dieta diaria. Y tercero, las personas deben exigir a su representante, diputado o alcalde que se inmiscuyan en los temas de mercado relacionados con la oferta y demanda de productos alimentarios. Y si no se puede ahora, entonces espera el 2029 cuando vengan a solicitar su voto y hágaselo saber a cada uno de los candidatos.
Lo cierto es que dondequiera que vayamos, debemos entender que las fuerzas del mundo están convergiendo en la alimentación como un nuevo movimiento social. Y este movimiento no está organizado de ninguna manera visible y se compone de muchos movimientos separados que se han desarrollado de forma independiente, entre ellos:
* El movimiento de alimentos limpios para el medioambiente
* El movimiento Slow Food
* El movimiento de bienestar para animales de producción
* El movimiento de la seguridad alimentaria comunitaria
* El movimiento de alimentos orgánicos
* El movimiento de los alimentos cultivados localmente
* El movimiento de los huertos urbanos
* El movimiento de rechazo a la publicidad de alimentos para niños, y
* El movimiento de alimentación escolar
Es urgente que todos participemos de este esfuerzo para convertir a la salud en parte esencial de una política de Estado que genere bienestar y progreso para todos los panameños. Y nuestra primera responsabilidad como seres humanos debe ser siempre procurar una buena alimentación para nuestra población. Cualquier otro tema será siempre secundario.