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¿El NAD realmente funciona… o vamos demasiado rápido?

Rafael Carles

El boom del NAD: beneficios, dudas y precaución

La pregunta de hoy es sobre el NAD.
Actualmente hay una fiebre, casi convertida en tendencia mundial de bienestar, en torno al NAD. Desde Los Ángeles, California, hasta las otras urbes del planeta, el NAD se ha convertido en parte de las anécdotas, chismes y rumores sobre quién hace qué para alargar la vida. Si abres TikTok, seguro encuentras consejos médicos de menos de 30 segundos sobre el "potenciador mitocondrial". Igualmente, si tienes cuentas de Instagram, decenas de mamás atribuyen a su nuevo "conjunto de péptidos" el haberse recuperado tan bien después de su último embarazo. De repente, ahora todos hablan del NAD como si la ciencia estuviera solucionada, la eficacia probada, cuando en realidad aún está en sus inicios.
¿Qué es el NAD? El dinucleótido de nicotinamida y adenina (NAD, por sus siglas en inglés) es una de las moléculas más importantes del organismo. El NAD ayuda a convertir los nutrientes en ATP; la energía que impulsa todo, desde tus músculos hasta tu cerebro. También ayuda a regular vías clave que mantienen la salud mitocondrial. Sin suficiente NAD, las células no pueden funcionar de forma óptima. Las investigaciones demuestran que los niveles de NAD disminuyen con la edad, cayendo significativamente en la mediana edad, especialmente en las mujeres, cuyas fluctuaciones hormonales durante la perimenopausia y la menopausia pueden acelerar este descenso.
En una cultura obsesionada con mantenerse joven, enérgico y en plena forma, es fácil comprender por qué la industria del bienestar se ha volcado en esta poderosa coenzima, incorporándola con entusiasmo a las rutinas diarias.
La pregunta clave es saber si es seguro. En comparación con otros descubrimientos para la salud bien establecidos, como la vitamina C o la creatina, el NAD es relativamente reciente. No fue hasta el 2009 cuando se publicó un hallazgo trascendental que demostraba que la proteína “Sir2”, relacionada con la longevidad, funciona como una enzima dependiente del NAD, vinculando el metabolismo energético celular con las vías de regulación genética implicadas en el envejecimiento.
El NAD es una molécula grande y no entra fácilmente en las células. Por ello, los investigadores se han centrado en los precursores del NAD, los componentes básicos que el cuerpo utiliza para producir más NAD, como el niacina, el mononucleótido de nicotinamida (NMN) y la nicotinamida ribósido (NR).
Pero la complejidad no termina ahí. Ninguna de estas terapias para la longevidad está aprobada por la FDA.
Mi experiencia con el NAD inició en la clínica del Dr. Paz Rodríguez. Me coloqué mi primera inyección subcutánea y coordiné las demás dosis junto con mi cóctel bimensual intravenoso de vitaminas. De verdad, desde que inicié con el NAD, mi nivel de energía es alto como para subirme por las paredes, mi nivel de inflamación muscular es menor después de jugar golf y hacer actividad física fuerte, y mi nivel de claridad mental está por los cielos.

Si bien esta categoría de experimentación con el NAD continúa expandiéndose rápidamente, la ciencia es convincente y realmente emocionante, pero aún está en sus inicios. Muchos de estos estudios no se completarán hasta 2027 o más tarde.
Mi consejo: procedan con curiosidad, no con prisa. Gasten con prudencia. Y recuerden: a veces, la mejor estrategia para el bienestar no es perseguir la última novedad, sino esperar a que la ciencia avance. El NAD llegó pero aún hay que verlo con respeto.
Si tienes alguna otra pregunta, favor escribir al correo lifeblends@gmail.com o llamar al teléfono 6616-8110.