
La verdad sobre los alimentos enlatados
Me preguntan si los alimentos enlatados son buenos para la salud.
Comencemos con los beneficios. Los alimentos enlatados son prácticos. Muchos están listos para preparar (o incluso listos para comer, si imaginamos a la gente comiendo frijoles o chili enlatado alrededor de una fogata). Además, duran mucho tiempo. Algunos tienen una vida útil de uno a cinco años, lo que ayuda a minimizar el desperdicio de alimentos. En general, son económicos. El hecho de que no necesitan ser transportados ni almacenados en un refrigerador o congelador se traduce en un ahorro real para el consumidor. Cuando no hay productos de temporada disponibles, los alimentos enlatados pueden ofrecer variedad a la dieta durante todo el año. Esto puede suplir las carencias de alimentos y nutrientes en regiones donde es difícil cultivar una amplia variedad de alimentos.
Ahora, hablemos de la nutrición de los alimentos enlatados. Como punto positivo, las frutas y verduras a menudo se recolectan en su punto óptimo de maduración y se enlatan poco después de la cosecha. El proceso moderno de enlatado conserva muchos nutrientes, como minerales, vitaminas liposolubles, proteínas, grasas y carbohidratos, prácticamente intactos.
El lado negativo de los alimentos enlatados es que muchos alimentos pierden sabor y textura al ser enlatados. Conozco a muchas personas que detestan los guisantes, las habichuelas y las espinacas porque su primer contacto con estas maravillosas verduras fue a través de una lata. Igualmente, debido al calor intenso necesario para eliminar los patógenos durante el proceso de enlatado, muchos alimentos pierden su contenido de vitaminas, especialmente vitaminas C y B.
Mis consejos para comprar alimentos enlatados son evitar comprar alimentos muy ácidos, como tomate, cítricos o piña, ya que las toxinas del revestimiento tienen mayor probabilidad de filtrarse a los alimentos ácidos. En su lugar, compra estos alimentos en envases de vidrio o elige opciones congeladas. También, busca opciones bajas en sodio, sin sal ni azúcar añadidos. Opta por fruta enlatada en su jugo o agua en lugar de almíbar. Elige alimentos salados enlatados en agua o salmuera en lugar de aceite. Busca alimentos enlatados orgánicos para minimizar tu consumo de pesticidas y aditivos.
Y para almacenar alimentos enlatados, lo ideal es en un lugar fresco y seco, donde la temperatura sea inferior a 30 °C. Practique el método FIFO: first in, first out. Y respete la fecha de caducidad impresa en la lata. Y una vez abierta la lata, guarde los alimentos sobrantes en el refrigerador dentro de un envase de vidrio o plástico, pero nunca en la lata original.
Mi mayor preocupación de los enlatados es el contenido de sodio. Por eso, combina alimentos enlatados con alimentos frescos para equilibrar la nutrición, los sabores y las texturas. Por ejemplo, las legumbres y la remolacha enlatadas combinan bien en una ensalada verde fresca. También puedes usar verduras, legumbres y frutas enlatadas en sopas, guisos, ensaladas de cereales y batidos.
Por supuesto, lo ideal siempre es alimentos frescos, preferiblemente directos del huerto. Pero cuando las circunstancias lo impiden, saber que los enlatados son una opción calculada que hay que conocer bien.
Si tienes más preguntas, favor escribir al correo lifeblends@gmail.com.